El TSJM anula la supresión del colegio Miguel Ángel Blanco de la red pública
Varapalo judicial a las ansias privatizadoras de Esperanza Aguirre
ELPLURAL.COM/EUROPAPRESS
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha anulado la parte del Decreto por el que la Comunidad de Madrid suprimió el CEIP Miguel Ángel Blanco del Álamo de la lista de centros públicos de la región al estimar que la decisión no se ajustó a Derecho al ir en contra de la Ley que regula esta materia, según informa Europa Press.
En una sentencia hecha pública este viernes, la Sala de lo Contencioso-Administrativo estima el recurso interpuesto por la Federación Regional de Enseñanza de CC.OO. contra el Decreto de mayo de 2008 que se refería a la creación y reorganización de los centros públicos de Educación Infantil y Primaria para el curso escolar 2008-2009.
“Elementos claros de ilegalidad”
La privatización del Miguel Ángel Blanco provocó que los padres de los 80 alumnos del centro convocaran diversas concentraciones ante el Ayuntamiento de esta localidad madrileña. La ex portavoz de IU en la Asamblea de Madrid Inés Sabanés aseguró entonces que había "elementos claros de ilegalidad”.
“Desviación de poder”
En su recurso, el sindicato impugnó la norma al considerar que la supresión del CEIP Miguel Ángel Blanco carecía de motivación. Además, CC.OO. consideró que con esa decisión, la Comunidad de Madrid incurrió en "una desviación de poder".
Decisión contraria
En el examen de los motivos, la Sala reseña que los datos de escolarización del municipio "obligaría justamente a adoptar la decisión contraria y a mantenerlo como público para satisfacer la gran demanda existente en el municipio y la adecuada prestación del servicio público", informa Europa Press.
sábado 19 de diciembre de 2009
jueves 10 de diciembre de 2009
OBRAS EN SERRANO... LA PESADILLA CONTINÚA
EL MUNDO
LA REMODELACIÓN DE SERRANO / La polémica
Siempre hubo clases (de acera)
A un lado, el 'rico', 10 metros de acera. Al otro, el 'pobre', tan sólo cinco. Así quedarán las dos 'orillas' de la futura calle Serrano sin coches, lo que ha desatado las iras de los comerciantes de la acera menos favorecida por la remodelación: «Es injusto»
QUICO ALSEDO
Los ricos también lloran. O al menos, sueltan alguna lagrimita de vez en cuando. Por ejemplo, en la calle de Serrano, en la que no será oro todo lo que reluzca, aun cuando terminen las labores de remodelación de la vía.
Una acera, la este, reflejará bien el poderío económico del barrio de Salamanca con 10 metros de anchura (en concreto, 9,95 metros). La otra, la oeste, la que da hacia Castellana, se quedará mientras en apenas cinco con 15 centímetros. Acera rica, acera pobre, pues. Y es que, como bien saben en la zona, siempre hubo clases.
Dado que las obras aún no han terminado, la diferencia entre ambas orillas habrá que buscarla aún en el terreno de la prospectiva. Pero quien sí que puede valorar ya la desigualdad es José Luis, propietario del restaurante señero cerca del cruce con María de Molina. Ahí sí que han terminado ya los trabajos, y el resultado es palmario.
A un lado, al pie de la Fundación Lázaro Galdiano, la acera se extiende por espacio de, fácilmente, unos 12 metros. Al otro lado de la calle, frente a José Luis, apenas cinco metros con 30 míseros centímetros.
«Bueno, y eso que al final hemos pillado 20 centímetros más de lo que decía el proyecto...», dice José Luis, que se muerde la lengua para no quejarse más amargamente. «Mira, hemos sufrido mucho con las obras y más que vamos a sufrir, la facturación habrá bajado más de un 20%, y hombre, después de todo este jaleo, pues te sabe a poco que tu lado quede como queda y y el otro... Digo yo: ¿no podían haberle quitado un par de metros a la otra acera para ponerlos aquí? Es verdad que queda más espacioso, mucha más amplitud, pero más equilibrio sería mejor para todos».
Un poco más allá, en la tienda de Viceroy, se repite la cantinela: «Vamos a ver, la acera de enfrente [la de los pares] siempre ha sido la buena, la que tenía más movimiento. Esta hubiera sido una buena oportunidad para equilibrar ambas, pero no ha sido así. Es injusto, pero es lo que hay».
Viceroy está en la intersección con Ortega y Gasset, y su encargada sostiene que «desde la Puerta de Alcalá hasta aquí es una calle Serrano, y de aquí hasta María de Molina es otra. Hacia Alcalá siempre ha funcionado mucho mejor, y en la acera de enfrente, además, están El Corte Inglés y Zara, lo que genera muchísimo movimiento. Es que incluso el carril bici que les van a poner a ellos puede ser beneficioso, porque da una sensación como de paseo, mientras que a nosotros se nos queda una acera como de cualquier calle».
Al otro lado, en la orilla rica, el quiosquero enfrente del portal Serrano, 76 se felicita del espacio que le va a quedar: «Hombre, va a ser una maravilla. Tener espacio de sobra viste mucho, y más si tienes el escaparate en medio de la calle, como es mi caso».
En la peluquería Madrigal, de nuevo en la acera pobre, se quejan: «Es extraño que el [centro comercial] ABC, que aglutina a un montón de marcas, no haya pesado más a la hora de conseguir una mejor acera... Pero claro, ellos sus escaparates los tienen dentro, tampoco les importa tanto lo de fuera. En Madrigal se quejan de que «es una clara injusticia» y de que «aquí a los comerciantes ni nos han preguntado».
Otro factor siempre ha perjudicado a la acera de los impares, a decir de varios de los comerciantes: el hecho de que la par esté más alta, de que se aproveche de la «pequeña pendiente» que tiene la calle a lo ancho.
Son quejas, no obstante, administrativamente sin sentido alguno. Explica por qué Hilario Alfaro, de la Confederación del Comercio Especializado de Madrid: «Vamos a ver, para eso hubo tres reuniones de información pública en el Teatro Fernán-Gómez, en que se le explicó a particulares, empresas y comerciantes qué se iba a hacer y cómo se iba a hacer. Además, hubo también un periodo de alegaciones. Quien se sorprenda ahora es porque no se informó a tiempo, es así. Yo también sufro las obras, mi oficina está en Serrano con Goya, pero lo cierto es que los plazos se están cumpliendo y se está haciendo bien».
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«No tiene sentido»
Muy «cabreados» andan por ejemplo en la tienda de Roberto Verino, en el lado 'malo' de Serrano. Lo explica Joaquín, su encargado: «Todo esto se nos ha implantado, nadie nos ha preguntado qué nos parecía, no se nos ha consultado, se nos ha presentado a hechos consumados. Son cinco metros contra 10, así de claro, es una injusticia de libro y nuestras ventas se van a ver afectadas por supuesto». Joaquín asegura que económicamente «se va a notar mucho» que una acera sea del doble de tamaño que la otra: «Es demEL MUNDO
LA REMODELACIÓN DE SERRANO / La polémica
Siempre hubo clases (de acera)
A un lado, el 'rico', 10 metros de acera. Al otro, el 'pobre', tan sólo cinco. Así quedarán las dos 'orillas' de la futura calle Serrano sin coches, lo que ha desatado las iras de los comerciantes de la acera menos favorecida por la remodelación: «Es injusto»
QUICO ALSEDO
Los ricos también lloran. O al menos, sueltan alguna lagrimita de vez en cuando. Por ejemplo, en la calle de Serrano, en la que no será oro todo lo que reluzca, aun cuando terminen las labores de remodelación de la vía.
Una acera, la este, reflejará bien el poderío económico del barrio de Salamanca con 10 metros de anchura (en concreto, 9,95 metros). La otra, la oeste, la que da hacia Castellana, se quedará mientras en apenas cinco con 15 centímetros. Acera rica, acera pobre, pues. Y es que, como bien saben en la zona, siempre hubo clases.
Dado que las obras aún no han terminado, la diferencia entre ambas orillas habrá que buscarla aún en el terreno de la prospectiva. Pero quien sí que puede valorar ya la desigualdad es José Luis, propietario del restaurante señero cerca del cruce con María de Molina. Ahí sí que han terminado ya los trabajos, y el resultado es palmario.
A un lado, al pie de la Fundación Lázaro Galdiano, la acera se extiende por espacio de, fácilmente, unos 12 metros. Al otro lado de la calle, frente a José Luis, apenas cinco metros con 30 míseros centímetros.
«Bueno, y eso que al final hemos pillado 20 centímetros más de lo que decía el proyecto...», dice José Luis, que se muerde la lengua para no quejarse más amargamente. «Mira, hemos sufrido mucho con las obras y más que vamos a sufrir, la facturación habrá bajado más de un 20%, y hombre, después de todo este jaleo, pues te sabe a poco que tu lado quede como queda y y el otro... Digo yo: ¿no podían haberle quitado un par de metros a la otra acera para ponerlos aquí? Es verdad que queda más espacioso, mucha más amplitud, pero más equilibrio sería mejor para todos».
Un poco más allá, en la tienda de Viceroy, se repite la cantinela: «Vamos a ver, la acera de enfrente [la de los pares] siempre ha sido la buena, la que tenía más movimiento. Esta hubiera sido una buena oportunidad para equilibrar ambas, pero no ha sido así. Es injusto, pero es lo que hay».
Viceroy está en la intersección con Ortega y Gasset, y su encargada sostiene que «desde la Puerta de Alcalá hasta aquí es una calle Serrano, y de aquí hasta María de Molina es otra. Hacia Alcalá siempre ha funcionado mucho mejor, y en la acera de enfrente, además, están El Corte Inglés y Zara, lo que genera muchísimo movimiento. Es que incluso el carril bici que les van a poner a ellos puede ser beneficioso, porque da una sensación como de paseo, mientras que a nosotros se nos queda una acera como de cualquier calle».
Al otro lado, en la orilla rica, el quiosquero enfrente del portal Serrano, 76 se felicita del espacio que le va a quedar: «Hombre, va a ser una maravilla. Tener espacio de sobra viste mucho, y más si tienes el escaparate en medio de la calle, como es mi caso».
En la peluquería Madrigal, de nuevo en la acera pobre, se quejan: «Es extraño que el [centro comercial] ABC, que aglutina a un montón de marcas, no haya pesado más a la hora de conseguir una mejor acera... Pero claro, ellos sus escaparates los tienen dentro, tampoco les importa tanto lo de fuera. En Madrigal se quejan de que «es una clara injusticia» y de que «aquí a los comerciantes ni nos han preguntado».
Otro factor siempre ha perjudicado a la acera de los impares, a decir de varios de los comerciantes: el hecho de que la par esté más alta, de que se aproveche de la «pequeña pendiente» que tiene la calle a lo ancho.
Son quejas, no obstante, administrativamente sin sentido alguno. Explica por qué Hilario Alfaro, de la Confederación del Comercio Especializado de Madrid: «Vamos a ver, para eso hubo tres reuniones de información pública en el Teatro Fernán-Gómez, en que se le explicó a particulares, empresas y comerciantes qué se iba a hacer y cómo se iba a hacer. Además, hubo también un periodo de alegaciones. Quien se sorprenda ahora es porque no se informó a tiempo, es así. Yo también sufro las obras, mi oficina está en Serrano con Goya, pero lo cierto es que los plazos se están cumpliendo y se está haciendo bien».
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«No tiene sentido»
Muy «cabreados» andan por ejemplo en la tienda de Roberto Verino, en el lado 'malo' de Serrano. Lo explica Joaquín, su encargado: «Todo esto se nos ha implantado, nadie nos ha preguntado qué nos parecía, no se nos ha consultado, se nos ha presentado a hechos consumados. Son cinco metros contra 10, así de claro, es una injusticia de libro y nuestras ventas se van a ver afectadas por supuesto». Joaquín asegura que económicamente «se va a notar mucho» que una acera sea del doble de tamaño que la otra: «Es demasiada diferencia, y además no tiene sentido. ¿Por qué va a ser un lado tantísimo más grande que el otro? ¿A santo de qué?». En la Confederación del Comercio Especializado de Madrid admiten que no tienen «ni idea» de por qué tal diferencia en los tamaños, aunque la presencia de carril bici en el lado par podría tener algo que ver. «Hombre, lo que pasa es que aquella siempre fue la acera buena y ellos tienen más poder, eso es así», dice Joaquín. Que remata: «Lo del carril bici ha podido ser hasta una excusa para hacerla más grande, fíjate». Algo parecido cuentan en la tienda de al lado, de Pronovias: «Nos parece completamente injusto», dice la encargada. «Pero claro, es que allí está El Corte Inglés. ¡Seguro que pagan ellos!».
asiada diferencia, y además no tiene sentido. ¿Por qué va a ser un lado tantísimo más grande que el otro? ¿A santo de qué?». En la Confederación del Comercio Especializado de Madrid admiten que no tienen «ni idea» de por qué tal diferencia en los tamaños, aunque la presencia de carril bici en el lado par podría tener algo que ver. «Hombre, lo que pasa es que aquella siempre fue la acera buena y ellos tienen más poder, eso es así», dice Joaquín. Que remata: «Lo del carril bici ha podido ser hasta una excusa para hacerla más grande, fíjate». Algo parecido cuentan en la tienda de al lado, de Pronovias: «Nos parece completamente injusto», dice la encargada. «Pero claro, es que allí está El Corte Inglés. ¡Seguro que pagan ellos!».
LA REMODELACIÓN DE SERRANO / La polémica
Siempre hubo clases (de acera)
A un lado, el 'rico', 10 metros de acera. Al otro, el 'pobre', tan sólo cinco. Así quedarán las dos 'orillas' de la futura calle Serrano sin coches, lo que ha desatado las iras de los comerciantes de la acera menos favorecida por la remodelación: «Es injusto»
QUICO ALSEDO
Los ricos también lloran. O al menos, sueltan alguna lagrimita de vez en cuando. Por ejemplo, en la calle de Serrano, en la que no será oro todo lo que reluzca, aun cuando terminen las labores de remodelación de la vía.
Una acera, la este, reflejará bien el poderío económico del barrio de Salamanca con 10 metros de anchura (en concreto, 9,95 metros). La otra, la oeste, la que da hacia Castellana, se quedará mientras en apenas cinco con 15 centímetros. Acera rica, acera pobre, pues. Y es que, como bien saben en la zona, siempre hubo clases.
Dado que las obras aún no han terminado, la diferencia entre ambas orillas habrá que buscarla aún en el terreno de la prospectiva. Pero quien sí que puede valorar ya la desigualdad es José Luis, propietario del restaurante señero cerca del cruce con María de Molina. Ahí sí que han terminado ya los trabajos, y el resultado es palmario.
A un lado, al pie de la Fundación Lázaro Galdiano, la acera se extiende por espacio de, fácilmente, unos 12 metros. Al otro lado de la calle, frente a José Luis, apenas cinco metros con 30 míseros centímetros.
«Bueno, y eso que al final hemos pillado 20 centímetros más de lo que decía el proyecto...», dice José Luis, que se muerde la lengua para no quejarse más amargamente. «Mira, hemos sufrido mucho con las obras y más que vamos a sufrir, la facturación habrá bajado más de un 20%, y hombre, después de todo este jaleo, pues te sabe a poco que tu lado quede como queda y y el otro... Digo yo: ¿no podían haberle quitado un par de metros a la otra acera para ponerlos aquí? Es verdad que queda más espacioso, mucha más amplitud, pero más equilibrio sería mejor para todos».
Un poco más allá, en la tienda de Viceroy, se repite la cantinela: «Vamos a ver, la acera de enfrente [la de los pares] siempre ha sido la buena, la que tenía más movimiento. Esta hubiera sido una buena oportunidad para equilibrar ambas, pero no ha sido así. Es injusto, pero es lo que hay».
Viceroy está en la intersección con Ortega y Gasset, y su encargada sostiene que «desde la Puerta de Alcalá hasta aquí es una calle Serrano, y de aquí hasta María de Molina es otra. Hacia Alcalá siempre ha funcionado mucho mejor, y en la acera de enfrente, además, están El Corte Inglés y Zara, lo que genera muchísimo movimiento. Es que incluso el carril bici que les van a poner a ellos puede ser beneficioso, porque da una sensación como de paseo, mientras que a nosotros se nos queda una acera como de cualquier calle».
Al otro lado, en la orilla rica, el quiosquero enfrente del portal Serrano, 76 se felicita del espacio que le va a quedar: «Hombre, va a ser una maravilla. Tener espacio de sobra viste mucho, y más si tienes el escaparate en medio de la calle, como es mi caso».
En la peluquería Madrigal, de nuevo en la acera pobre, se quejan: «Es extraño que el [centro comercial] ABC, que aglutina a un montón de marcas, no haya pesado más a la hora de conseguir una mejor acera... Pero claro, ellos sus escaparates los tienen dentro, tampoco les importa tanto lo de fuera. En Madrigal se quejan de que «es una clara injusticia» y de que «aquí a los comerciantes ni nos han preguntado».
Otro factor siempre ha perjudicado a la acera de los impares, a decir de varios de los comerciantes: el hecho de que la par esté más alta, de que se aproveche de la «pequeña pendiente» que tiene la calle a lo ancho.
Son quejas, no obstante, administrativamente sin sentido alguno. Explica por qué Hilario Alfaro, de la Confederación del Comercio Especializado de Madrid: «Vamos a ver, para eso hubo tres reuniones de información pública en el Teatro Fernán-Gómez, en que se le explicó a particulares, empresas y comerciantes qué se iba a hacer y cómo se iba a hacer. Además, hubo también un periodo de alegaciones. Quien se sorprenda ahora es porque no se informó a tiempo, es así. Yo también sufro las obras, mi oficina está en Serrano con Goya, pero lo cierto es que los plazos se están cumpliendo y se está haciendo bien».
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«No tiene sentido»
Muy «cabreados» andan por ejemplo en la tienda de Roberto Verino, en el lado 'malo' de Serrano. Lo explica Joaquín, su encargado: «Todo esto se nos ha implantado, nadie nos ha preguntado qué nos parecía, no se nos ha consultado, se nos ha presentado a hechos consumados. Son cinco metros contra 10, así de claro, es una injusticia de libro y nuestras ventas se van a ver afectadas por supuesto». Joaquín asegura que económicamente «se va a notar mucho» que una acera sea del doble de tamaño que la otra: «Es demEL MUNDO
LA REMODELACIÓN DE SERRANO / La polémica
Siempre hubo clases (de acera)
A un lado, el 'rico', 10 metros de acera. Al otro, el 'pobre', tan sólo cinco. Así quedarán las dos 'orillas' de la futura calle Serrano sin coches, lo que ha desatado las iras de los comerciantes de la acera menos favorecida por la remodelación: «Es injusto»
QUICO ALSEDO
Los ricos también lloran. O al menos, sueltan alguna lagrimita de vez en cuando. Por ejemplo, en la calle de Serrano, en la que no será oro todo lo que reluzca, aun cuando terminen las labores de remodelación de la vía.
Una acera, la este, reflejará bien el poderío económico del barrio de Salamanca con 10 metros de anchura (en concreto, 9,95 metros). La otra, la oeste, la que da hacia Castellana, se quedará mientras en apenas cinco con 15 centímetros. Acera rica, acera pobre, pues. Y es que, como bien saben en la zona, siempre hubo clases.
Dado que las obras aún no han terminado, la diferencia entre ambas orillas habrá que buscarla aún en el terreno de la prospectiva. Pero quien sí que puede valorar ya la desigualdad es José Luis, propietario del restaurante señero cerca del cruce con María de Molina. Ahí sí que han terminado ya los trabajos, y el resultado es palmario.
A un lado, al pie de la Fundación Lázaro Galdiano, la acera se extiende por espacio de, fácilmente, unos 12 metros. Al otro lado de la calle, frente a José Luis, apenas cinco metros con 30 míseros centímetros.
«Bueno, y eso que al final hemos pillado 20 centímetros más de lo que decía el proyecto...», dice José Luis, que se muerde la lengua para no quejarse más amargamente. «Mira, hemos sufrido mucho con las obras y más que vamos a sufrir, la facturación habrá bajado más de un 20%, y hombre, después de todo este jaleo, pues te sabe a poco que tu lado quede como queda y y el otro... Digo yo: ¿no podían haberle quitado un par de metros a la otra acera para ponerlos aquí? Es verdad que queda más espacioso, mucha más amplitud, pero más equilibrio sería mejor para todos».
Un poco más allá, en la tienda de Viceroy, se repite la cantinela: «Vamos a ver, la acera de enfrente [la de los pares] siempre ha sido la buena, la que tenía más movimiento. Esta hubiera sido una buena oportunidad para equilibrar ambas, pero no ha sido así. Es injusto, pero es lo que hay».
Viceroy está en la intersección con Ortega y Gasset, y su encargada sostiene que «desde la Puerta de Alcalá hasta aquí es una calle Serrano, y de aquí hasta María de Molina es otra. Hacia Alcalá siempre ha funcionado mucho mejor, y en la acera de enfrente, además, están El Corte Inglés y Zara, lo que genera muchísimo movimiento. Es que incluso el carril bici que les van a poner a ellos puede ser beneficioso, porque da una sensación como de paseo, mientras que a nosotros se nos queda una acera como de cualquier calle».
Al otro lado, en la orilla rica, el quiosquero enfrente del portal Serrano, 76 se felicita del espacio que le va a quedar: «Hombre, va a ser una maravilla. Tener espacio de sobra viste mucho, y más si tienes el escaparate en medio de la calle, como es mi caso».
En la peluquería Madrigal, de nuevo en la acera pobre, se quejan: «Es extraño que el [centro comercial] ABC, que aglutina a un montón de marcas, no haya pesado más a la hora de conseguir una mejor acera... Pero claro, ellos sus escaparates los tienen dentro, tampoco les importa tanto lo de fuera. En Madrigal se quejan de que «es una clara injusticia» y de que «aquí a los comerciantes ni nos han preguntado».
Otro factor siempre ha perjudicado a la acera de los impares, a decir de varios de los comerciantes: el hecho de que la par esté más alta, de que se aproveche de la «pequeña pendiente» que tiene la calle a lo ancho.
Son quejas, no obstante, administrativamente sin sentido alguno. Explica por qué Hilario Alfaro, de la Confederación del Comercio Especializado de Madrid: «Vamos a ver, para eso hubo tres reuniones de información pública en el Teatro Fernán-Gómez, en que se le explicó a particulares, empresas y comerciantes qué se iba a hacer y cómo se iba a hacer. Además, hubo también un periodo de alegaciones. Quien se sorprenda ahora es porque no se informó a tiempo, es así. Yo también sufro las obras, mi oficina está en Serrano con Goya, pero lo cierto es que los plazos se están cumpliendo y se está haciendo bien».
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«No tiene sentido»
Muy «cabreados» andan por ejemplo en la tienda de Roberto Verino, en el lado 'malo' de Serrano. Lo explica Joaquín, su encargado: «Todo esto se nos ha implantado, nadie nos ha preguntado qué nos parecía, no se nos ha consultado, se nos ha presentado a hechos consumados. Son cinco metros contra 10, así de claro, es una injusticia de libro y nuestras ventas se van a ver afectadas por supuesto». Joaquín asegura que económicamente «se va a notar mucho» que una acera sea del doble de tamaño que la otra: «Es demasiada diferencia, y además no tiene sentido. ¿Por qué va a ser un lado tantísimo más grande que el otro? ¿A santo de qué?». En la Confederación del Comercio Especializado de Madrid admiten que no tienen «ni idea» de por qué tal diferencia en los tamaños, aunque la presencia de carril bici en el lado par podría tener algo que ver. «Hombre, lo que pasa es que aquella siempre fue la acera buena y ellos tienen más poder, eso es así», dice Joaquín. Que remata: «Lo del carril bici ha podido ser hasta una excusa para hacerla más grande, fíjate». Algo parecido cuentan en la tienda de al lado, de Pronovias: «Nos parece completamente injusto», dice la encargada. «Pero claro, es que allí está El Corte Inglés. ¡Seguro que pagan ellos!».
asiada diferencia, y además no tiene sentido. ¿Por qué va a ser un lado tantísimo más grande que el otro? ¿A santo de qué?». En la Confederación del Comercio Especializado de Madrid admiten que no tienen «ni idea» de por qué tal diferencia en los tamaños, aunque la presencia de carril bici en el lado par podría tener algo que ver. «Hombre, lo que pasa es que aquella siempre fue la acera buena y ellos tienen más poder, eso es así», dice Joaquín. Que remata: «Lo del carril bici ha podido ser hasta una excusa para hacerla más grande, fíjate». Algo parecido cuentan en la tienda de al lado, de Pronovias: «Nos parece completamente injusto», dice la encargada. «Pero claro, es que allí está El Corte Inglés. ¡Seguro que pagan ellos!».
domingo 29 de noviembre de 2009
EMPLEO MASCULINO Y FEMENINO
Tomás Gómez aspira a igualar la tasa de actividad femenina con la masculina
Bruselas, 19 nov (EFE).- El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, se ha comprometido hoy a igualar la tasa de actividad femenina con la masculina, si gobierna a partir de 2011 en la Comunidad de Madrid.
Gómez ha trasladado este objetivo al director de Políticas de Empleo de la Comisión Europea, el catalán Xavier Prats, en la reunión que ha mantenido con él durante su viaje oficial a Bruselas.
"Uno de los objetivos y prioridades que vamos a tener los socialistas cuando gobernemos la Comunidad de Madrid es equiparar la tasa de actividad femenina a la masculina", ha aseverado el líder madrileño.
A su juicio, "no es razonable que en una Comunidad que tiene vocación de ser líder económicamente la tasa de actividad de los hombres sea del 72 por ciento y la de las mujeres esté situada quince puntos por debajo, cuando en algunos núcleos económicos importantes como París y Londres la tasa de actividad de las mujeres ronda el 70 por ciento", ha argumentado.
Para ello, ha considerado imprescindible adoptar "medidas que ayuden a la conciliación de la vida laboral y familiar", entre ellas su prometida universalidad y gratuidad del primer tramo (no obligatorio) de Educación Infantil (0 a 3 años).EFE
Bruselas, 19 nov (EFE).- El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, se ha comprometido hoy a igualar la tasa de actividad femenina con la masculina, si gobierna a partir de 2011 en la Comunidad de Madrid.
Gómez ha trasladado este objetivo al director de Políticas de Empleo de la Comisión Europea, el catalán Xavier Prats, en la reunión que ha mantenido con él durante su viaje oficial a Bruselas.
"Uno de los objetivos y prioridades que vamos a tener los socialistas cuando gobernemos la Comunidad de Madrid es equiparar la tasa de actividad femenina a la masculina", ha aseverado el líder madrileño.
A su juicio, "no es razonable que en una Comunidad que tiene vocación de ser líder económicamente la tasa de actividad de los hombres sea del 72 por ciento y la de las mujeres esté situada quince puntos por debajo, cuando en algunos núcleos económicos importantes como París y Londres la tasa de actividad de las mujeres ronda el 70 por ciento", ha argumentado.
Para ello, ha considerado imprescindible adoptar "medidas que ayuden a la conciliación de la vida laboral y familiar", entre ellas su prometida universalidad y gratuidad del primer tramo (no obligatorio) de Educación Infantil (0 a 3 años).EFE
domingo 8 de noviembre de 2009
AGUIRRE Y TRES SINVERGÜENZAS
"la dirección nacional está de acuerdo con cobo"
Gómez: "Aguirre es responsable de meter a tres sinvergüenzas en la Asamblea"
Foto: EP
MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
El secretario general del PSM-PSOE, Tomás Gómez, manifestó este domingo que, con lo ocurrido en relación a la sanción contra el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, "lo que transpira el PP es que la Dirección nacional, igual que lo ratificó el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, está de acuerdo con lo que dice Cobo" en la polémica entrevista de El País en la que acusó a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, de actuaciones "de vómito", haber montado una "gestapillo" y tener miedo por sus hijos.
"Lo que transpira del PP, o yo percibo, es que la Dirección nacional, igual que el alcalde que lo ha ratificado, está de acuerdo con lo que dice Cobo, que por otra parte denuncia cosas que sabemos que es verdad y que los socialistas llevamos denunciando desde hace tiempo", manifestó en declaraciones en Onda Madrid, recogidas por Europa Press.
"Habla de las malas prácticas de la presidenta, la acusa de haber montado una 'gestapillo', es decir, habla del espionaje que ha quedado demostrado por los tribunales y sobre el que ahora se investiga si ha sido pagado por el dinero público", explicó. "Pero además, es muy grave que diga que teme por sus hijos y por su familia. ¡Ojo! ¿A quién tenemos en el Gobierno?", se preguntó.
Asimismo, el líder socialista afirmó que la presidenta de la Comunidad de Madrid es responsable de incluir en sus listas a los tres diputados regionales imputados por el caso de corrupción Gürtel, Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch.
"Cuando nosotros los socialistas madrileños metimos en las listas a dos sinvergüenzas, en el caso de (Eduardo) Tamayo y (Teresa) Sáez, Esperanza Aguirre dijo que era responsabilidad de los socialistas, y llevaba razón. Y pagamos las consecuencias. Ahora, aplicando la misma doctrina, la culpable de que haya tres sinvergüenzas sentados en la Asamblea, con fianzas millonarias solicitadas por el juez, es Aguirre y el Partido Popular", manifestó.
Según Gómez, los casos de corrupción no son aislados dentro del PP, pues Madrid se ha convertido con el Gobierno de Aguirre en "sinónimo de corrupción" con los alcaldes de Boadilla del Monte, Pozuelo, Arganda, Majadahonda, implicados en la trama, así como ocho cargos del PP de Madrid. "Y en el centro del epicentro, está Esperanza Aguirre", juzgó.
A su juicio, la crisis del PP de Madrid surgida del asunto de Caja Madrid ha demostrado que "Aguirre no tiene la confianza de su partido para tomar una decisión tan simple como esta decisión institucional en la caja de ahorros, tal y como se toma en todos los territorios. ¿Quién va a confiar en ella para que gobierne a 6 millones de madrileños?", planteó. En este asunto, dijo, el PSM tiene "la confianza del secretario general y de la Dirección federal del partido, pero también un grado de autonomía".
No obstante, dijo no querer ganar las elecciones por la corrupción y se mostró determinado a realizar una oposición constructiva, con el objetivo de devolver las instituciones a los madrileños y asentar la honradez y la honestidad en el Gobierno. "Nunca hacemos una propuesta que no haríamos si no gobernásemos", declaró.
Gómez: "Aguirre es responsable de meter a tres sinvergüenzas en la Asamblea"
Foto: EP
MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
El secretario general del PSM-PSOE, Tomás Gómez, manifestó este domingo que, con lo ocurrido en relación a la sanción contra el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, "lo que transpira el PP es que la Dirección nacional, igual que lo ratificó el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, está de acuerdo con lo que dice Cobo" en la polémica entrevista de El País en la que acusó a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, de actuaciones "de vómito", haber montado una "gestapillo" y tener miedo por sus hijos.
"Lo que transpira del PP, o yo percibo, es que la Dirección nacional, igual que el alcalde que lo ha ratificado, está de acuerdo con lo que dice Cobo, que por otra parte denuncia cosas que sabemos que es verdad y que los socialistas llevamos denunciando desde hace tiempo", manifestó en declaraciones en Onda Madrid, recogidas por Europa Press.
"Habla de las malas prácticas de la presidenta, la acusa de haber montado una 'gestapillo', es decir, habla del espionaje que ha quedado demostrado por los tribunales y sobre el que ahora se investiga si ha sido pagado por el dinero público", explicó. "Pero además, es muy grave que diga que teme por sus hijos y por su familia. ¡Ojo! ¿A quién tenemos en el Gobierno?", se preguntó.
Asimismo, el líder socialista afirmó que la presidenta de la Comunidad de Madrid es responsable de incluir en sus listas a los tres diputados regionales imputados por el caso de corrupción Gürtel, Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch.
"Cuando nosotros los socialistas madrileños metimos en las listas a dos sinvergüenzas, en el caso de (Eduardo) Tamayo y (Teresa) Sáez, Esperanza Aguirre dijo que era responsabilidad de los socialistas, y llevaba razón. Y pagamos las consecuencias. Ahora, aplicando la misma doctrina, la culpable de que haya tres sinvergüenzas sentados en la Asamblea, con fianzas millonarias solicitadas por el juez, es Aguirre y el Partido Popular", manifestó.
Según Gómez, los casos de corrupción no son aislados dentro del PP, pues Madrid se ha convertido con el Gobierno de Aguirre en "sinónimo de corrupción" con los alcaldes de Boadilla del Monte, Pozuelo, Arganda, Majadahonda, implicados en la trama, así como ocho cargos del PP de Madrid. "Y en el centro del epicentro, está Esperanza Aguirre", juzgó.
A su juicio, la crisis del PP de Madrid surgida del asunto de Caja Madrid ha demostrado que "Aguirre no tiene la confianza de su partido para tomar una decisión tan simple como esta decisión institucional en la caja de ahorros, tal y como se toma en todos los territorios. ¿Quién va a confiar en ella para que gobierne a 6 millones de madrileños?", planteó. En este asunto, dijo, el PSM tiene "la confianza del secretario general y de la Dirección federal del partido, pero también un grado de autonomía".
No obstante, dijo no querer ganar las elecciones por la corrupción y se mostró determinado a realizar una oposición constructiva, con el objetivo de devolver las instituciones a los madrileños y asentar la honradez y la honestidad en el Gobierno. "Nunca hacemos una propuesta que no haríamos si no gobernásemos", declaró.
lunes 26 de octubre de 2009
"GANAR MADRID"
MANIFIESTO SOCIALISTA CONVENCIÓN MUNICIPAL DE MADRID
“GANAR MADRID”
El Partido Socialista celebra la Convención Municipal en un momento en el que Madrid afronta una verdadera encrucijada sobre la que ha de orientar su futuro. Los ciudadanos de Madrid tienen que optar entre un modelo de gestión que ha concentrado todas sus prioridades y recursos en planes faraónicos al servicio de sus dirigentes, incrementando irracionalmente su endeudamiento y aumentando cada año los impuestos, o volcarse en una política de eficacia y austeridad, en la que se de preferencia a atender cada día las auténticas aspiraciones y necesidades de los ciudadanos.
Tenemos que decidir si queremos seguir atendiendo a una parte limitada de la ciudad, o por el contrario, nos vamos a atrever a equilibrar derechos, oportunidades, servicios, calidad de vida para el conjunto de los más de tres millones de ciudadanos y ciudadanas que la habitan en sus distintas zonas y barrios. Tenemos que decidir si mantenemos un estilo de gobierno de ordeno y mando, o damos un amplio margen a la participación de la sociedad, de las instituciones y de los vecinos en la construcción colegiada de la ciudad.
Una encrucijada, en definitiva, entre la prolongación del conformismo y la rebeldía ante la apatía. La Convención Municipal mira al Madrid del S. XXI y constituye el punto de salida de una oleada de rebeldía que sirva de cauce a las aspiraciones insatisfechas de los madrileños y madrileñas. Es la expresión evidente de que se tienen las ideas y equipos para gobernar esta ciudad, de que se establecen ya las prioridades que configurarán nuestro programa electoral. Y muestra, con hechos, que la participación de la sociedad marcará el contenido de ese programa y la manera de aplicarlo.
Aquí se empieza hoy a ganar Madrid para los madrileños. Se recupera una ilusión, un convencimiento ético de que esto debe cambiar, de que esto va a cambiar. Nos preparamos para romper con 20 años de gobierno del Partido Popular. Estamos convencidos de que esta vez sí será posible recuperar Madrid para los madrileños.
La recesión económica que padece todo el mundo se siente en nuestro país y, con particular crudeza en Madrid. Durante años, el gobierno municipal ha sido fiel reflejo del modelo de total desregulación de los mercados y mínimo sector público que ha entrado en crisis. Un modelo al servicio de intereses egoístas e insolidarios, movido por valores como la codicia, la práctica o tolerancia de la corrupción, el despilfarro y la ostentación
Durante años, el gobierno municipal de Madrid ha hecho dejación del control y regulación pública, tanto en la política urbanística, como en la defensa
del patrimonio y del entorno paisajístico, así como en los planes municipales de remodelación que atentan contra la estética y la historia de espacios emblemáticos de nuestra ciudad.
En lo que más afecta hoy a los madrileños, el gobierno municipal ha optado por el desentendimiento, la paralización de inversiones, el recorte de servicios públicos, la subida de impuestos, la falta de transparencia y la ausencia de austeridad.
Ese comportamiento contrasta agudamente con la gravedad de la situación económica y sus dramáticas consecuencias sobre el paro, y desvela la incapacidad del equipo municipal para aportar recursos y esfuerzos que aminoren el drama de tantas familias.
La crisis económica pone también su potente foco sobre el gran riesgo de Madrid: la desigualdad, que lejos de reducirse no deja de incrementarse. Tras dos décadas de gobierno de la derecha, es evidente la distancia entre los distritos con mayor y menor nivel de renta per cápita, consolidándose bolsas de desempleo estructural en numerosos barrios. Madrid es hoy una ciudad dual, desigual, e insostenible medioambientalmente, con un centro que es víctima de la aglomeración y la congestión, y con unos barrios periféricos sin dotaciones suficientes, sin tejido empresarial, con problemas de movilidad y escaso comercio, ocio y actividad cultural.
En el plano social, Madrid ha perdido población joven por una ineficaz política de vivienda.
Sin hacer progresar la igualdad territorial y social, el Ayuntamiento no deja de endeudarse exponencialmente. Actualmente ya ha alcanzado más del 30% de toda la deuda de los Ayuntamientos del país. Con un déficit de 1200 millones de euros.
En este contexto, y en un nuevo ejercicio de irresponsabilidad, el gobierno municipal subirá para 2010 la presión fiscal, y mantendrá la nueva tasa de basura. El aumento de los ingresos no ha fortalecido ni mejorado la prestación de servicios esenciales, muy al contrario, los ha recortado y ha derivado en premiar retributivamente a más de un millar de cargos de confianza, en gastar centenares de millones en la nueva sede del Alcalde en el Palacio de Cibeles y en publicidad, adquisición de vehículos de lujo y otros.
Un nuevo ejemplo de esa dinámica privatizadora es la renuncia a la gestion pública de la tramitación de licencias municipales, consecuencia del llamado caso Guateque. Algunas contrataciones municipales con la trama corrupta Gurtel, la privatización de la Funeraria, el caso IMEFE, la adjudicación dudosa de la publicidad exterior, sin olvidar la contratación de la gestión de los parquímetros, son algunos de los muchos ejemplos de la forma opaca e irregular de gobernar Madrid.
Frente a esa absoluta inacción, el Partido Socialista de Madrid tiene respuestas y propuestas que hacer:
Proponemos transformar Madrid y elevar su cohesión social y territorial, convertirla en una ciudad policéntrica, una ciudad de ciudades, donde se reduzcan los problemas de aglomeración y congestión del centro; una ciudad sostenible, en la que se dinamicen los lazos con el barrio, el distrito, el entorno más inmediato, y en la que la periferia sea igual de atractiva que los barrios centrales.
Nos proponemos un doble reto: renovar y ampliar los centros existentes y generar nuevas centralidades aprovechando las oportunidades de los nuevos desarrollos urbanos o de las actuaciones de renovación o reconversión. Para ello se debe dotar a las nuevas centralidades de referentes simbólicos atrayentes; promover operaciones de peatonalización; recuperar y remodelar espacios públicos; estimular la presencia de la actividad empresarial y comercial; establecer nuevos trazados de transporte público alternativos al actual modelo radial; y dignificar el centro evitando tanto su especialización temática como su degradación.
Esta transformación es una apuesta decidida por acercar los servicios y facilitar la conciliación para favorecer una vida en igualdad. La complejidad de una gran ciudad, no puede convertirse en un obstáculo para que miles de mujeres accedan sobrecargadas al mundo productivo o de la participación. Las necesidades de las mujeres para avanzar hacia la igualdad son esenciales en el diseño de las propuestas socialistas para la ciudad de Madrid
Revertiremos la política de la derecha, que ha desistido de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Madrid es hoy una ciudad descorazonadora, una de las más ruidosas de Europa, con una gran polución ambiental, con deterioro en muchos de sus barrios, donde el acceso a parques, a la cultura y al deporte no es universal, y donde los horarios de trabajo no son lo suficientemente flexibles para permitir disfrutar del ocio, de la familia y los amigos.
Pondremos la dimensión humana del barrio en el centro de nuestras prioridades, buscando el disfrute y el bienestar de los ciudadanos, dejando atrás el diseño de barrios dormitorio, sin equipamientos, y recuperando su perfil de encuentro y convivencia entre vecinos. Aumentar la inversión en limpieza viaria, mejorar la limpieza exterior de los edificios, su rehabilitación, renovar el mobiliario urbano, atendiendo a criterios de utilidad pública y estética urbana, reforzando los elementos artísticos y culturales de nuestras calles, son acciones que dignificarán los barrios.
A pesar de contar con una magnifica red de infraestructuras viarias, Madrid vive en un atasco perpetuo. Es urgente desarrollar una nueva estrategia de movilidad, con más recursos para el Metro; nuevos intercambiadores y más aparcamientos disuasorios; más kilómetros de carril bici y peatonalización de más calles; rediseño de las líneas de autobús dotándolas de un carácter menos radial. Todas las medidas deben ir encaminadas a disuadir del uso intensivo del vehículo privado por nuestras calles.
Mejorar la calidad de vida de nuestra ciudad pasa por fortalecer el Sistema Público de Servicios Sociales atendiendo a principios de solidaridad, universalidad, igualdad, no discriminación, proximidad y atención personalizada.
La política de vivienda es esencial para las oportunidades de los ciudadanos, en especial los jóvenes. Pese al pinchazo de la burbuja inmobiliaria, muchos ciudadanos continúan viendo imposible acceder a una vivienda. Es urgente ampliar el número de viviendas públicas municipales, rehabilitar y crear un amplio parque de alquiler. Hay que activar la puesta a punto de los PAUS, tras diez años de frustradas esperanzas, miles de jóvenes madrileños han visto retrasado su sueño de acceder a una vivienda digna.
Los socialistas apostamos por una educación de calidad, motor de equidad, eficiencia y prosperidad económica. Mejoraremos las condiciones materiales en inmuebles e instalaciones, en recursos materiales y en horas de apertura de los centros. En especial, extenderemos la red de escuelas infantiles, hoy muy deficitaria, priorizando la existencia de los centros escolares integrados de (0 a 16 años).
El Ayuntamiento debe liderar la promoción económica y empresarial impulsora y generadora de empleo. Debe fortalecer una industria competitiva, proteger a colectivos económicos afectados por al crisis como la economía social y el trabajo autónomo. Debe rehabilitar los mercados municipales, promover la competitividad del pequeño comercio, garantizar su presencia en los nuevos desarrollos urbanos, defender y promover la creación artística y cultural. La Agencia de Empleo de Madrid debe elevar su presupuesto, aumentar el número de cursos que favorezcan la formación y faciliten la recolocación de parados en sectores con oportunidades de empleo.
El papel activo que reclamamos del Ayuntamiento de Madrid pasa por la promoción y creación de polos empresariales en distintas zonas de la ciudad. Es en este contexto en el que proponemos la creación de la Ciudad Financiera en la llamada Operación Chamartín, propuestas que extenderemos a otras áreas de oportunidad propicias para el desarrollo económico como en el entorno de Atocha, el Abroñigal y Campamento.
Madrid es un foco de creación y promoción artística y cultural, abandonada a su suerte. Sin apoyos, sin estímulos a la contratación, sin infraestructuras adecuadas, muchos proyectos y creadores se ven abocados a irse de Madrid. Queremos fomentar la creación contemporánea, atender a los espacios alternativos, dialogar con el conjunto del sector cultural, fomentar el vasto legado patrimonial, vincular la infancia a los nuevos procesos culturales y abordar la diversidad cultural que ya existe en nuestros barrios. Queremos una ciudad culturalmente habitable y de referencia mundial.
Madrid necesita y nosotros impulsaremos una fuerte inversión en todo el deporte de base, en la mejora de sus infraestructuras, equipamientos, en el asesoramiento técnico y la promoción deportiva de nuestros menores y jóvenes.
Modernizar la administración municipal pasa por erradicar el caos administrativo, reforzar el papel del sector público en la gestión de las licencias y reimplantar el silencio administrativo positivo eliminado durante la pasada legislatura, incorporando de manera intensiva la administración electrónica.
Acercaremos la toma de decisiones a la gente, impulsando un verdadero proceso de participación ciudadana. Las Juntas Municipales deben transformarse en auténticos gobiernos de distrito con más competencias y recursos presupuestarios.
Convertir Madrid en una ciudad moderna, con auténtico tejido urbano en sus veintiún distritos, requiere también cambiar radicalmente la actual política fiscal municipal y la retirada de la tasa de basuras. Queremos una gestión más austera, transparente y eficiente de los recursos, donde el diálogo y la concertación con los agentes sociales y las asociaciones ciudadanas sea el paso previo en el diseño de las políticas.
Madrileños somos todos, los del Ayuntamiento y los de la Comunidad. Proponemos crear mecanismos de cooperación, garantizando la transferencia de competencias y presupuestos de la Comunidad hacia el Ayuntamiento, exigida por la especificidad de Madrid como doble capital del Estado y de la región.
Faltan dos años para las elecciones municipales y autonómicas. Este es el tiempo que tenemos para seguir dando a conocer a la ciudadanía unas alternativas de gobierno municipal solventes que logren ilusionar a las madrileñas y los madrileños, favoreciendo el cambio político. La ciudadanía nos reclama respuestas sinceras y honestas ante los problemas, y valentía y determinación para afrontar los retos en el horizonte inmediato. En la derecha, los madrileños ya saben lo que van a encontrar: un proyecto agotado, con valores hoy denostados, que antepone sus intereses al interés general, y cuyos dirigentes se valen de la ciudad y sus recursos para fines personales.
Los socialistas estamos listos para gobernar y transformar Madrid. Para convertir la política madrileña en un ejercicio de transparencia y austeridad, donde no haya lugar a la corrupción, al despilfarro y la ostentación. Haremos de la política madrileña una tarea de compromiso con la ciudadanía, de innovación e imaginación, rompiendo con la desidia y la resignación a la que se está induciendo a los vecinos de Madrid. Queremos demostrar nuestra ambición por sacar a Madrid de la pasividad, del tedio, del feísmo y de la atonía cultural a la que tan acostumbrados nos tiene la derecha. Nuestra vocación es promover la solidaridad y la participación social convencidos que las sociedades cohesionadas afrontan con más garantías, crisis económicas como la actual, y miran con más confianza el futuro.
Vamos a recuperar Madrid. Vamos a recuperar los valores de progreso que caracterizan al socialismo: el esfuerzo, la austeridad, el trabajo y el mérito, la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia social. Valores que compartimos una amplia mayoría de madrileñas y madrileños. Valores y principios que nos permitirán volver a recuperar la ilusión por un futuro mejor.
“GANAR MADRID”
El Partido Socialista celebra la Convención Municipal en un momento en el que Madrid afronta una verdadera encrucijada sobre la que ha de orientar su futuro. Los ciudadanos de Madrid tienen que optar entre un modelo de gestión que ha concentrado todas sus prioridades y recursos en planes faraónicos al servicio de sus dirigentes, incrementando irracionalmente su endeudamiento y aumentando cada año los impuestos, o volcarse en una política de eficacia y austeridad, en la que se de preferencia a atender cada día las auténticas aspiraciones y necesidades de los ciudadanos.
Tenemos que decidir si queremos seguir atendiendo a una parte limitada de la ciudad, o por el contrario, nos vamos a atrever a equilibrar derechos, oportunidades, servicios, calidad de vida para el conjunto de los más de tres millones de ciudadanos y ciudadanas que la habitan en sus distintas zonas y barrios. Tenemos que decidir si mantenemos un estilo de gobierno de ordeno y mando, o damos un amplio margen a la participación de la sociedad, de las instituciones y de los vecinos en la construcción colegiada de la ciudad.
Una encrucijada, en definitiva, entre la prolongación del conformismo y la rebeldía ante la apatía. La Convención Municipal mira al Madrid del S. XXI y constituye el punto de salida de una oleada de rebeldía que sirva de cauce a las aspiraciones insatisfechas de los madrileños y madrileñas. Es la expresión evidente de que se tienen las ideas y equipos para gobernar esta ciudad, de que se establecen ya las prioridades que configurarán nuestro programa electoral. Y muestra, con hechos, que la participación de la sociedad marcará el contenido de ese programa y la manera de aplicarlo.
Aquí se empieza hoy a ganar Madrid para los madrileños. Se recupera una ilusión, un convencimiento ético de que esto debe cambiar, de que esto va a cambiar. Nos preparamos para romper con 20 años de gobierno del Partido Popular. Estamos convencidos de que esta vez sí será posible recuperar Madrid para los madrileños.
La recesión económica que padece todo el mundo se siente en nuestro país y, con particular crudeza en Madrid. Durante años, el gobierno municipal ha sido fiel reflejo del modelo de total desregulación de los mercados y mínimo sector público que ha entrado en crisis. Un modelo al servicio de intereses egoístas e insolidarios, movido por valores como la codicia, la práctica o tolerancia de la corrupción, el despilfarro y la ostentación
Durante años, el gobierno municipal de Madrid ha hecho dejación del control y regulación pública, tanto en la política urbanística, como en la defensa
del patrimonio y del entorno paisajístico, así como en los planes municipales de remodelación que atentan contra la estética y la historia de espacios emblemáticos de nuestra ciudad.
En lo que más afecta hoy a los madrileños, el gobierno municipal ha optado por el desentendimiento, la paralización de inversiones, el recorte de servicios públicos, la subida de impuestos, la falta de transparencia y la ausencia de austeridad.
Ese comportamiento contrasta agudamente con la gravedad de la situación económica y sus dramáticas consecuencias sobre el paro, y desvela la incapacidad del equipo municipal para aportar recursos y esfuerzos que aminoren el drama de tantas familias.
La crisis económica pone también su potente foco sobre el gran riesgo de Madrid: la desigualdad, que lejos de reducirse no deja de incrementarse. Tras dos décadas de gobierno de la derecha, es evidente la distancia entre los distritos con mayor y menor nivel de renta per cápita, consolidándose bolsas de desempleo estructural en numerosos barrios. Madrid es hoy una ciudad dual, desigual, e insostenible medioambientalmente, con un centro que es víctima de la aglomeración y la congestión, y con unos barrios periféricos sin dotaciones suficientes, sin tejido empresarial, con problemas de movilidad y escaso comercio, ocio y actividad cultural.
En el plano social, Madrid ha perdido población joven por una ineficaz política de vivienda.
Sin hacer progresar la igualdad territorial y social, el Ayuntamiento no deja de endeudarse exponencialmente. Actualmente ya ha alcanzado más del 30% de toda la deuda de los Ayuntamientos del país. Con un déficit de 1200 millones de euros.
En este contexto, y en un nuevo ejercicio de irresponsabilidad, el gobierno municipal subirá para 2010 la presión fiscal, y mantendrá la nueva tasa de basura. El aumento de los ingresos no ha fortalecido ni mejorado la prestación de servicios esenciales, muy al contrario, los ha recortado y ha derivado en premiar retributivamente a más de un millar de cargos de confianza, en gastar centenares de millones en la nueva sede del Alcalde en el Palacio de Cibeles y en publicidad, adquisición de vehículos de lujo y otros.
Un nuevo ejemplo de esa dinámica privatizadora es la renuncia a la gestion pública de la tramitación de licencias municipales, consecuencia del llamado caso Guateque. Algunas contrataciones municipales con la trama corrupta Gurtel, la privatización de la Funeraria, el caso IMEFE, la adjudicación dudosa de la publicidad exterior, sin olvidar la contratación de la gestión de los parquímetros, son algunos de los muchos ejemplos de la forma opaca e irregular de gobernar Madrid.
Frente a esa absoluta inacción, el Partido Socialista de Madrid tiene respuestas y propuestas que hacer:
Proponemos transformar Madrid y elevar su cohesión social y territorial, convertirla en una ciudad policéntrica, una ciudad de ciudades, donde se reduzcan los problemas de aglomeración y congestión del centro; una ciudad sostenible, en la que se dinamicen los lazos con el barrio, el distrito, el entorno más inmediato, y en la que la periferia sea igual de atractiva que los barrios centrales.
Nos proponemos un doble reto: renovar y ampliar los centros existentes y generar nuevas centralidades aprovechando las oportunidades de los nuevos desarrollos urbanos o de las actuaciones de renovación o reconversión. Para ello se debe dotar a las nuevas centralidades de referentes simbólicos atrayentes; promover operaciones de peatonalización; recuperar y remodelar espacios públicos; estimular la presencia de la actividad empresarial y comercial; establecer nuevos trazados de transporte público alternativos al actual modelo radial; y dignificar el centro evitando tanto su especialización temática como su degradación.
Esta transformación es una apuesta decidida por acercar los servicios y facilitar la conciliación para favorecer una vida en igualdad. La complejidad de una gran ciudad, no puede convertirse en un obstáculo para que miles de mujeres accedan sobrecargadas al mundo productivo o de la participación. Las necesidades de las mujeres para avanzar hacia la igualdad son esenciales en el diseño de las propuestas socialistas para la ciudad de Madrid
Revertiremos la política de la derecha, que ha desistido de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Madrid es hoy una ciudad descorazonadora, una de las más ruidosas de Europa, con una gran polución ambiental, con deterioro en muchos de sus barrios, donde el acceso a parques, a la cultura y al deporte no es universal, y donde los horarios de trabajo no son lo suficientemente flexibles para permitir disfrutar del ocio, de la familia y los amigos.
Pondremos la dimensión humana del barrio en el centro de nuestras prioridades, buscando el disfrute y el bienestar de los ciudadanos, dejando atrás el diseño de barrios dormitorio, sin equipamientos, y recuperando su perfil de encuentro y convivencia entre vecinos. Aumentar la inversión en limpieza viaria, mejorar la limpieza exterior de los edificios, su rehabilitación, renovar el mobiliario urbano, atendiendo a criterios de utilidad pública y estética urbana, reforzando los elementos artísticos y culturales de nuestras calles, son acciones que dignificarán los barrios.
A pesar de contar con una magnifica red de infraestructuras viarias, Madrid vive en un atasco perpetuo. Es urgente desarrollar una nueva estrategia de movilidad, con más recursos para el Metro; nuevos intercambiadores y más aparcamientos disuasorios; más kilómetros de carril bici y peatonalización de más calles; rediseño de las líneas de autobús dotándolas de un carácter menos radial. Todas las medidas deben ir encaminadas a disuadir del uso intensivo del vehículo privado por nuestras calles.
Mejorar la calidad de vida de nuestra ciudad pasa por fortalecer el Sistema Público de Servicios Sociales atendiendo a principios de solidaridad, universalidad, igualdad, no discriminación, proximidad y atención personalizada.
La política de vivienda es esencial para las oportunidades de los ciudadanos, en especial los jóvenes. Pese al pinchazo de la burbuja inmobiliaria, muchos ciudadanos continúan viendo imposible acceder a una vivienda. Es urgente ampliar el número de viviendas públicas municipales, rehabilitar y crear un amplio parque de alquiler. Hay que activar la puesta a punto de los PAUS, tras diez años de frustradas esperanzas, miles de jóvenes madrileños han visto retrasado su sueño de acceder a una vivienda digna.
Los socialistas apostamos por una educación de calidad, motor de equidad, eficiencia y prosperidad económica. Mejoraremos las condiciones materiales en inmuebles e instalaciones, en recursos materiales y en horas de apertura de los centros. En especial, extenderemos la red de escuelas infantiles, hoy muy deficitaria, priorizando la existencia de los centros escolares integrados de (0 a 16 años).
El Ayuntamiento debe liderar la promoción económica y empresarial impulsora y generadora de empleo. Debe fortalecer una industria competitiva, proteger a colectivos económicos afectados por al crisis como la economía social y el trabajo autónomo. Debe rehabilitar los mercados municipales, promover la competitividad del pequeño comercio, garantizar su presencia en los nuevos desarrollos urbanos, defender y promover la creación artística y cultural. La Agencia de Empleo de Madrid debe elevar su presupuesto, aumentar el número de cursos que favorezcan la formación y faciliten la recolocación de parados en sectores con oportunidades de empleo.
El papel activo que reclamamos del Ayuntamiento de Madrid pasa por la promoción y creación de polos empresariales en distintas zonas de la ciudad. Es en este contexto en el que proponemos la creación de la Ciudad Financiera en la llamada Operación Chamartín, propuestas que extenderemos a otras áreas de oportunidad propicias para el desarrollo económico como en el entorno de Atocha, el Abroñigal y Campamento.
Madrid es un foco de creación y promoción artística y cultural, abandonada a su suerte. Sin apoyos, sin estímulos a la contratación, sin infraestructuras adecuadas, muchos proyectos y creadores se ven abocados a irse de Madrid. Queremos fomentar la creación contemporánea, atender a los espacios alternativos, dialogar con el conjunto del sector cultural, fomentar el vasto legado patrimonial, vincular la infancia a los nuevos procesos culturales y abordar la diversidad cultural que ya existe en nuestros barrios. Queremos una ciudad culturalmente habitable y de referencia mundial.
Madrid necesita y nosotros impulsaremos una fuerte inversión en todo el deporte de base, en la mejora de sus infraestructuras, equipamientos, en el asesoramiento técnico y la promoción deportiva de nuestros menores y jóvenes.
Modernizar la administración municipal pasa por erradicar el caos administrativo, reforzar el papel del sector público en la gestión de las licencias y reimplantar el silencio administrativo positivo eliminado durante la pasada legislatura, incorporando de manera intensiva la administración electrónica.
Acercaremos la toma de decisiones a la gente, impulsando un verdadero proceso de participación ciudadana. Las Juntas Municipales deben transformarse en auténticos gobiernos de distrito con más competencias y recursos presupuestarios.
Convertir Madrid en una ciudad moderna, con auténtico tejido urbano en sus veintiún distritos, requiere también cambiar radicalmente la actual política fiscal municipal y la retirada de la tasa de basuras. Queremos una gestión más austera, transparente y eficiente de los recursos, donde el diálogo y la concertación con los agentes sociales y las asociaciones ciudadanas sea el paso previo en el diseño de las políticas.
Madrileños somos todos, los del Ayuntamiento y los de la Comunidad. Proponemos crear mecanismos de cooperación, garantizando la transferencia de competencias y presupuestos de la Comunidad hacia el Ayuntamiento, exigida por la especificidad de Madrid como doble capital del Estado y de la región.
Faltan dos años para las elecciones municipales y autonómicas. Este es el tiempo que tenemos para seguir dando a conocer a la ciudadanía unas alternativas de gobierno municipal solventes que logren ilusionar a las madrileñas y los madrileños, favoreciendo el cambio político. La ciudadanía nos reclama respuestas sinceras y honestas ante los problemas, y valentía y determinación para afrontar los retos en el horizonte inmediato. En la derecha, los madrileños ya saben lo que van a encontrar: un proyecto agotado, con valores hoy denostados, que antepone sus intereses al interés general, y cuyos dirigentes se valen de la ciudad y sus recursos para fines personales.
Los socialistas estamos listos para gobernar y transformar Madrid. Para convertir la política madrileña en un ejercicio de transparencia y austeridad, donde no haya lugar a la corrupción, al despilfarro y la ostentación. Haremos de la política madrileña una tarea de compromiso con la ciudadanía, de innovación e imaginación, rompiendo con la desidia y la resignación a la que se está induciendo a los vecinos de Madrid. Queremos demostrar nuestra ambición por sacar a Madrid de la pasividad, del tedio, del feísmo y de la atonía cultural a la que tan acostumbrados nos tiene la derecha. Nuestra vocación es promover la solidaridad y la participación social convencidos que las sociedades cohesionadas afrontan con más garantías, crisis económicas como la actual, y miran con más confianza el futuro.
Vamos a recuperar Madrid. Vamos a recuperar los valores de progreso que caracterizan al socialismo: el esfuerzo, la austeridad, el trabajo y el mérito, la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia social. Valores que compartimos una amplia mayoría de madrileñas y madrileños. Valores y principios que nos permitirán volver a recuperar la ilusión por un futuro mejor.
"GANAR MADRID"
MANIFIESTO SOCIALISTA CONVENCIÓN MUNICIPAL DE MADRID
“GANAR MADRID”
El Partido Socialista celebra la Convención Municipal en un momento en el que Madrid afronta una verdadera encrucijada sobre la que ha de orientar su futuro. Los ciudadanos de Madrid tienen que optar entre un modelo de gestión que ha concentrado todas sus prioridades y recursos en planes faraónicos al servicio de sus dirigentes, incrementando irracionalmente su endeudamiento y aumentando cada año los impuestos, o volcarse en una política de eficacia y austeridad, en la que se de preferencia a atender cada día las auténticas aspiraciones y necesidades de los ciudadanos.
Tenemos que decidir si queremos seguir atendiendo a una parte limitada de la ciudad, o por el contrario, nos vamos a atrever a equilibrar derechos, oportunidades, servicios, calidad de vida para el conjunto de los más de tres millones de ciudadanos y ciudadanas que la habitan en sus distintas zonas y barrios. Tenemos que decidir si mantenemos un estilo de gobierno de ordeno y mando, o damos un amplio margen a la participación de la sociedad, de las instituciones y de los vecinos en la construcción colegiada de la ciudad.
Una encrucijada, en definitiva, entre la prolongación del conformismo y la rebeldía ante la apatía. La Convención Municipal mira al Madrid del S. XXI y constituye el punto de salida de una oleada de rebeldía que sirva de cauce a las aspiraciones insatisfechas de los madrileños y madrileñas. Es la expresión evidente de que se tienen las ideas y equipos para gobernar esta ciudad, de que se establecen ya las prioridades que configurarán nuestro programa electoral. Y muestra, con hechos, que la participación de la sociedad marcará el contenido de ese programa y la manera de aplicarlo.
Aquí se empieza hoy a ganar Madrid para los madrileños. Se recupera una ilusión, un convencimiento ético de que esto debe cambiar, de que esto va a cambiar. Nos preparamos para romper con 20 años de gobierno del Partido Popular. Estamos convencidos de que esta vez sí será posible recuperar Madrid para los madrileños.
La recesión económica que padece todo el mundo se siente en nuestro país y, con particular crudeza en Madrid. Durante años, el gobierno municipal ha sido fiel reflejo del modelo de total desregulación de los mercados y mínimo sector público que ha entrado en crisis. Un modelo al servicio de intereses egoístas e insolidarios, movido por valores como la codicia, la práctica o tolerancia de la corrupción, el despilfarro y la ostentación
Durante años, el gobierno municipal de Madrid ha hecho dejación del control y regulación pública, tanto en la política urbanística, como en la defensa
del patrimonio y del entorno paisajístico, así como en los planes municipales de remodelación que atentan contra la estética y la historia de espacios emblemáticos de nuestra ciudad.
En lo que más afecta hoy a los madrileños, el gobierno municipal ha optado por el desentendimiento, la paralización de inversiones, el recorte de servicios públicos, la subida de impuestos, la falta de transparencia y la ausencia de austeridad.
Ese comportamiento contrasta agudamente con la gravedad de la situación económica y sus dramáticas consecuencias sobre el paro, y desvela la incapacidad del equipo municipal para aportar recursos y esfuerzos que aminoren el drama de tantas familias.
La crisis económica pone también su potente foco sobre el gran riesgo de Madrid: la desigualdad, que lejos de reducirse no deja de incrementarse. Tras dos décadas de gobierno de la derecha, es evidente la distancia entre los distritos con mayor y menor nivel de renta per cápita, consolidándose bolsas de desempleo estructural en numerosos barrios. Madrid es hoy una ciudad dual, desigual, e insostenible medioambientalmente, con un centro que es víctima de la aglomeración y la congestión, y con unos barrios periféricos sin dotaciones suficientes, sin tejido empresarial, con problemas de movilidad y escaso comercio, ocio y actividad cultural.
En el plano social, Madrid ha perdido población joven por una ineficaz política de vivienda.
Sin hacer progresar la igualdad territorial y social, el Ayuntamiento no deja de endeudarse exponencialmente. Actualmente ya ha alcanzado más del 30% de toda la deuda de los Ayuntamientos del país. Con un déficit de 1200 millones de euros.
En este contexto, y en un nuevo ejercicio de irresponsabilidad, el gobierno municipal subirá para 2010 la presión fiscal, y mantendrá la nueva tasa de basura. El aumento de los ingresos no ha fortalecido ni mejorado la prestación de servicios esenciales, muy al contrario, los ha recortado y ha derivado en premiar retributivamente a más de un millar de cargos de confianza, en gastar centenares de millones en la nueva sede del Alcalde en el Palacio de Cibeles y en publicidad, adquisición de vehículos de lujo y otros.
Un nuevo ejemplo de esa dinámica privatizadora es la renuncia a la gestion pública de la tramitación de licencias municipales, consecuencia del llamado caso Guateque. Algunas contrataciones municipales con la trama corrupta Gurtel, la privatización de la Funeraria, el caso IMEFE, la adjudicación dudosa de la publicidad exterior, sin olvidar la contratación de la gestión de los parquímetros, son algunos de los muchos ejemplos de la forma opaca e irregular de gobernar Madrid.
Frente a esa absoluta inacción, el Partido Socialista de Madrid tiene respuestas y propuestas que hacer:
Proponemos transformar Madrid y elevar su cohesión social y territorial, convertirla en una ciudad policéntrica, una ciudad de ciudades, donde se reduzcan los problemas de aglomeración y congestión del centro; una ciudad sostenible, en la que se dinamicen los lazos con el barrio, el distrito, el entorno más inmediato, y en la que la periferia sea igual de atractiva que los barrios centrales.
Nos proponemos un doble reto: renovar y ampliar los centros existentes y generar nuevas centralidades aprovechando las oportunidades de los nuevos desarrollos urbanos o de las actuaciones de renovación o reconversión. Para ello se debe dotar a las nuevas centralidades de referentes simbólicos atrayentes; promover operaciones de peatonalización; recuperar y remodelar espacios públicos; estimular la presencia de la actividad empresarial y comercial; establecer nuevos trazados de transporte público alternativos al actual modelo radial; y dignificar el centro evitando tanto su especialización temática como su degradación.
Esta transformación es una apuesta decidida por acercar los servicios y facilitar la conciliación para favorecer una vida en igualdad. La complejidad de una gran ciudad, no puede convertirse en un obstáculo para que miles de mujeres accedan sobrecargadas al mundo productivo o de la participación. Las necesidades de las mujeres para avanzar hacia la igualdad son esenciales en el diseño de las propuestas socialistas para la ciudad de Madrid
Revertiremos la política de la derecha, que ha desistido de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Madrid es hoy una ciudad descorazonadora, una de las más ruidosas de Europa, con una gran polución ambiental, con deterioro en muchos de sus barrios, donde el acceso a parques, a la cultura y al deporte no es universal, y donde los horarios de trabajo no son lo suficientemente flexibles para permitir disfrutar del ocio, de la familia y los amigos.
Pondremos la dimensión humana del barrio en el centro de nuestras prioridades, buscando el disfrute y el bienestar de los ciudadanos, dejando atrás el diseño de barrios dormitorio, sin equipamientos, y recuperando su perfil de encuentro y convivencia entre vecinos. Aumentar la inversión en limpieza viaria, mejorar la limpieza exterior de los edificios, su rehabilitación, renovar el mobiliario urbano, atendiendo a criterios de utilidad pública y estética urbana, reforzando los elementos artísticos y culturales de nuestras calles, son acciones que dignificarán los barrios.
A pesar de contar con una magnifica red de infraestructuras viarias, Madrid vive en un atasco perpetuo. Es urgente desarrollar una nueva estrategia de movilidad, con más recursos para el Metro; nuevos intercambiadores y más aparcamientos disuasorios; más kilómetros de carril bici y peatonalización de más calles; rediseño de las líneas de autobús dotándolas de un carácter menos radial. Todas las medidas deben ir encaminadas a disuadir del uso intensivo del vehículo privado por nuestras calles.
Mejorar la calidad de vida de nuestra ciudad pasa por fortalecer el Sistema Público de Servicios Sociales atendiendo a principios de solidaridad, universalidad, igualdad, no discriminación, proximidad y atención personalizada.
La política de vivienda es esencial para las oportunidades de los ciudadanos, en especial los jóvenes. Pese al pinchazo de la burbuja inmobiliaria, muchos ciudadanos continúan viendo imposible acceder a una vivienda. Es urgente ampliar el número de viviendas públicas municipales, rehabilitar y crear un amplio parque de alquiler. Hay que activar la puesta a punto de los PAUS, tras diez años de frustradas esperanzas, miles de jóvenes madrileños han visto retrasado su sueño de acceder a una vivienda digna.
Los socialistas apostamos por una educación de calidad, motor de equidad, eficiencia y prosperidad económica. Mejoraremos las condiciones materiales en inmuebles e instalaciones, en recursos materiales y en horas de apertura de los centros. En especial, extenderemos la red de escuelas infantiles, hoy muy deficitaria, priorizando la existencia de los centros escolares integrados de (0 a 16 años).
El Ayuntamiento debe liderar la promoción económica y empresarial impulsora y generadora de empleo. Debe fortalecer una industria competitiva, proteger a colectivos económicos afectados por al crisis como la economía social y el trabajo autónomo. Debe rehabilitar los mercados municipales, promover la competitividad del pequeño comercio, garantizar su presencia en los nuevos desarrollos urbanos, defender y promover la creación artística y cultural. La Agencia de Empleo de Madrid debe elevar su presupuesto, aumentar el número de cursos que favorezcan la formación y faciliten la recolocación de parados en sectores con oportunidades de empleo.
El papel activo que reclamamos del Ayuntamiento de Madrid pasa por la promoción y creación de polos empresariales en distintas zonas de la ciudad. Es en este contexto en el que proponemos la creación de la Ciudad Financiera en la llamada Operación Chamartín, propuestas que extenderemos a otras áreas de oportunidad propicias para el desarrollo económico como en el entorno de Atocha, el Abroñigal y Campamento.
Madrid es un foco de creación y promoción artística y cultural, abandonada a su suerte. Sin apoyos, sin estímulos a la contratación, sin infraestructuras adecuadas, muchos proyectos y creadores se ven abocados a irse de Madrid. Queremos fomentar la creación contemporánea, atender a los espacios alternativos, dialogar con el conjunto del sector cultural, fomentar el vasto legado patrimonial, vincular la infancia a los nuevos procesos culturales y abordar la diversidad cultural que ya existe en nuestros barrios. Queremos una ciudad culturalmente habitable y de referencia mundial.
Madrid necesita y nosotros impulsaremos una fuerte inversión en todo el deporte de base, en la mejora de sus infraestructuras, equipamientos, en el asesoramiento técnico y la promoción deportiva de nuestros menores y jóvenes.
Modernizar la administración municipal pasa por erradicar el caos administrativo, reforzar el papel del sector público en la gestión de las licencias y reimplantar el silencio administrativo positivo eliminado durante la pasada legislatura, incorporando de manera intensiva la administración electrónica.
Acercaremos la toma de decisiones a la gente, impulsando un verdadero proceso de participación ciudadana. Las Juntas Municipales deben transformarse en auténticos gobiernos de distrito con más competencias y recursos presupuestarios.
Convertir Madrid en una ciudad moderna, con auténtico tejido urbano en sus veintiún distritos, requiere también cambiar radicalmente la actual política fiscal municipal y la retirada de la tasa de basuras. Queremos una gestión más austera, transparente y eficiente de los recursos, donde el diálogo y la concertación con los agentes sociales y las asociaciones ciudadanas sea el paso previo en el diseño de las políticas.
Madrileños somos todos, los del Ayuntamiento y los de la Comunidad. Proponemos crear mecanismos de cooperación, garantizando la transferencia de competencias y presupuestos de la Comunidad hacia el Ayuntamiento, exigida por la especificidad de Madrid como doble capital del Estado y de la región.
Faltan dos años para las elecciones municipales y autonómicas. Este es el tiempo que tenemos para seguir dando a conocer a la ciudadanía unas alternativas de gobierno municipal solventes que logren ilusionar a las madrileñas y los madrileños, favoreciendo el cambio político. La ciudadanía nos reclama respuestas sinceras y honestas ante los problemas, y valentía y determinación para afrontar los retos en el horizonte inmediato. En la derecha, los madrileños ya saben lo que van a encontrar: un proyecto agotado, con valores hoy denostados, que antepone sus intereses al interés general, y cuyos dirigentes se valen de la ciudad y sus recursos para fines personales.
Los socialistas estamos listos para gobernar y transformar Madrid. Para convertir la política madrileña en un ejercicio de transparencia y austeridad, donde no haya lugar a la corrupción, al despilfarro y la ostentación. Haremos de la política madrileña una tarea de compromiso con la ciudadanía, de innovación e imaginación, rompiendo con la desidia y la resignación a la que se está induciendo a los vecinos de Madrid. Queremos demostrar nuestra ambición por sacar a Madrid de la pasividad, del tedio, del feísmo y de la atonía cultural a la que tan acostumbrados nos tiene la derecha. Nuestra vocación es promover la solidaridad y la participación social convencidos que las sociedades cohesionadas afrontan con más garantías, crisis económicas como la actual, y miran con más confianza el futuro.
Vamos a recuperar Madrid. Vamos a recuperar los valores de progreso que caracterizan al socialismo: el esfuerzo, la austeridad, el trabajo y el mérito, la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia social. Valores que compartimos una amplia mayoría de madrileñas y madrileños. Valores y principios que nos permitirán volver a recuperar la ilusión por un futuro mejor.
“GANAR MADRID”
El Partido Socialista celebra la Convención Municipal en un momento en el que Madrid afronta una verdadera encrucijada sobre la que ha de orientar su futuro. Los ciudadanos de Madrid tienen que optar entre un modelo de gestión que ha concentrado todas sus prioridades y recursos en planes faraónicos al servicio de sus dirigentes, incrementando irracionalmente su endeudamiento y aumentando cada año los impuestos, o volcarse en una política de eficacia y austeridad, en la que se de preferencia a atender cada día las auténticas aspiraciones y necesidades de los ciudadanos.
Tenemos que decidir si queremos seguir atendiendo a una parte limitada de la ciudad, o por el contrario, nos vamos a atrever a equilibrar derechos, oportunidades, servicios, calidad de vida para el conjunto de los más de tres millones de ciudadanos y ciudadanas que la habitan en sus distintas zonas y barrios. Tenemos que decidir si mantenemos un estilo de gobierno de ordeno y mando, o damos un amplio margen a la participación de la sociedad, de las instituciones y de los vecinos en la construcción colegiada de la ciudad.
Una encrucijada, en definitiva, entre la prolongación del conformismo y la rebeldía ante la apatía. La Convención Municipal mira al Madrid del S. XXI y constituye el punto de salida de una oleada de rebeldía que sirva de cauce a las aspiraciones insatisfechas de los madrileños y madrileñas. Es la expresión evidente de que se tienen las ideas y equipos para gobernar esta ciudad, de que se establecen ya las prioridades que configurarán nuestro programa electoral. Y muestra, con hechos, que la participación de la sociedad marcará el contenido de ese programa y la manera de aplicarlo.
Aquí se empieza hoy a ganar Madrid para los madrileños. Se recupera una ilusión, un convencimiento ético de que esto debe cambiar, de que esto va a cambiar. Nos preparamos para romper con 20 años de gobierno del Partido Popular. Estamos convencidos de que esta vez sí será posible recuperar Madrid para los madrileños.
La recesión económica que padece todo el mundo se siente en nuestro país y, con particular crudeza en Madrid. Durante años, el gobierno municipal ha sido fiel reflejo del modelo de total desregulación de los mercados y mínimo sector público que ha entrado en crisis. Un modelo al servicio de intereses egoístas e insolidarios, movido por valores como la codicia, la práctica o tolerancia de la corrupción, el despilfarro y la ostentación
Durante años, el gobierno municipal de Madrid ha hecho dejación del control y regulación pública, tanto en la política urbanística, como en la defensa
del patrimonio y del entorno paisajístico, así como en los planes municipales de remodelación que atentan contra la estética y la historia de espacios emblemáticos de nuestra ciudad.
En lo que más afecta hoy a los madrileños, el gobierno municipal ha optado por el desentendimiento, la paralización de inversiones, el recorte de servicios públicos, la subida de impuestos, la falta de transparencia y la ausencia de austeridad.
Ese comportamiento contrasta agudamente con la gravedad de la situación económica y sus dramáticas consecuencias sobre el paro, y desvela la incapacidad del equipo municipal para aportar recursos y esfuerzos que aminoren el drama de tantas familias.
La crisis económica pone también su potente foco sobre el gran riesgo de Madrid: la desigualdad, que lejos de reducirse no deja de incrementarse. Tras dos décadas de gobierno de la derecha, es evidente la distancia entre los distritos con mayor y menor nivel de renta per cápita, consolidándose bolsas de desempleo estructural en numerosos barrios. Madrid es hoy una ciudad dual, desigual, e insostenible medioambientalmente, con un centro que es víctima de la aglomeración y la congestión, y con unos barrios periféricos sin dotaciones suficientes, sin tejido empresarial, con problemas de movilidad y escaso comercio, ocio y actividad cultural.
En el plano social, Madrid ha perdido población joven por una ineficaz política de vivienda.
Sin hacer progresar la igualdad territorial y social, el Ayuntamiento no deja de endeudarse exponencialmente. Actualmente ya ha alcanzado más del 30% de toda la deuda de los Ayuntamientos del país. Con un déficit de 1200 millones de euros.
En este contexto, y en un nuevo ejercicio de irresponsabilidad, el gobierno municipal subirá para 2010 la presión fiscal, y mantendrá la nueva tasa de basura. El aumento de los ingresos no ha fortalecido ni mejorado la prestación de servicios esenciales, muy al contrario, los ha recortado y ha derivado en premiar retributivamente a más de un millar de cargos de confianza, en gastar centenares de millones en la nueva sede del Alcalde en el Palacio de Cibeles y en publicidad, adquisición de vehículos de lujo y otros.
Un nuevo ejemplo de esa dinámica privatizadora es la renuncia a la gestion pública de la tramitación de licencias municipales, consecuencia del llamado caso Guateque. Algunas contrataciones municipales con la trama corrupta Gurtel, la privatización de la Funeraria, el caso IMEFE, la adjudicación dudosa de la publicidad exterior, sin olvidar la contratación de la gestión de los parquímetros, son algunos de los muchos ejemplos de la forma opaca e irregular de gobernar Madrid.
Frente a esa absoluta inacción, el Partido Socialista de Madrid tiene respuestas y propuestas que hacer:
Proponemos transformar Madrid y elevar su cohesión social y territorial, convertirla en una ciudad policéntrica, una ciudad de ciudades, donde se reduzcan los problemas de aglomeración y congestión del centro; una ciudad sostenible, en la que se dinamicen los lazos con el barrio, el distrito, el entorno más inmediato, y en la que la periferia sea igual de atractiva que los barrios centrales.
Nos proponemos un doble reto: renovar y ampliar los centros existentes y generar nuevas centralidades aprovechando las oportunidades de los nuevos desarrollos urbanos o de las actuaciones de renovación o reconversión. Para ello se debe dotar a las nuevas centralidades de referentes simbólicos atrayentes; promover operaciones de peatonalización; recuperar y remodelar espacios públicos; estimular la presencia de la actividad empresarial y comercial; establecer nuevos trazados de transporte público alternativos al actual modelo radial; y dignificar el centro evitando tanto su especialización temática como su degradación.
Esta transformación es una apuesta decidida por acercar los servicios y facilitar la conciliación para favorecer una vida en igualdad. La complejidad de una gran ciudad, no puede convertirse en un obstáculo para que miles de mujeres accedan sobrecargadas al mundo productivo o de la participación. Las necesidades de las mujeres para avanzar hacia la igualdad son esenciales en el diseño de las propuestas socialistas para la ciudad de Madrid
Revertiremos la política de la derecha, que ha desistido de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Madrid es hoy una ciudad descorazonadora, una de las más ruidosas de Europa, con una gran polución ambiental, con deterioro en muchos de sus barrios, donde el acceso a parques, a la cultura y al deporte no es universal, y donde los horarios de trabajo no son lo suficientemente flexibles para permitir disfrutar del ocio, de la familia y los amigos.
Pondremos la dimensión humana del barrio en el centro de nuestras prioridades, buscando el disfrute y el bienestar de los ciudadanos, dejando atrás el diseño de barrios dormitorio, sin equipamientos, y recuperando su perfil de encuentro y convivencia entre vecinos. Aumentar la inversión en limpieza viaria, mejorar la limpieza exterior de los edificios, su rehabilitación, renovar el mobiliario urbano, atendiendo a criterios de utilidad pública y estética urbana, reforzando los elementos artísticos y culturales de nuestras calles, son acciones que dignificarán los barrios.
A pesar de contar con una magnifica red de infraestructuras viarias, Madrid vive en un atasco perpetuo. Es urgente desarrollar una nueva estrategia de movilidad, con más recursos para el Metro; nuevos intercambiadores y más aparcamientos disuasorios; más kilómetros de carril bici y peatonalización de más calles; rediseño de las líneas de autobús dotándolas de un carácter menos radial. Todas las medidas deben ir encaminadas a disuadir del uso intensivo del vehículo privado por nuestras calles.
Mejorar la calidad de vida de nuestra ciudad pasa por fortalecer el Sistema Público de Servicios Sociales atendiendo a principios de solidaridad, universalidad, igualdad, no discriminación, proximidad y atención personalizada.
La política de vivienda es esencial para las oportunidades de los ciudadanos, en especial los jóvenes. Pese al pinchazo de la burbuja inmobiliaria, muchos ciudadanos continúan viendo imposible acceder a una vivienda. Es urgente ampliar el número de viviendas públicas municipales, rehabilitar y crear un amplio parque de alquiler. Hay que activar la puesta a punto de los PAUS, tras diez años de frustradas esperanzas, miles de jóvenes madrileños han visto retrasado su sueño de acceder a una vivienda digna.
Los socialistas apostamos por una educación de calidad, motor de equidad, eficiencia y prosperidad económica. Mejoraremos las condiciones materiales en inmuebles e instalaciones, en recursos materiales y en horas de apertura de los centros. En especial, extenderemos la red de escuelas infantiles, hoy muy deficitaria, priorizando la existencia de los centros escolares integrados de (0 a 16 años).
El Ayuntamiento debe liderar la promoción económica y empresarial impulsora y generadora de empleo. Debe fortalecer una industria competitiva, proteger a colectivos económicos afectados por al crisis como la economía social y el trabajo autónomo. Debe rehabilitar los mercados municipales, promover la competitividad del pequeño comercio, garantizar su presencia en los nuevos desarrollos urbanos, defender y promover la creación artística y cultural. La Agencia de Empleo de Madrid debe elevar su presupuesto, aumentar el número de cursos que favorezcan la formación y faciliten la recolocación de parados en sectores con oportunidades de empleo.
El papel activo que reclamamos del Ayuntamiento de Madrid pasa por la promoción y creación de polos empresariales en distintas zonas de la ciudad. Es en este contexto en el que proponemos la creación de la Ciudad Financiera en la llamada Operación Chamartín, propuestas que extenderemos a otras áreas de oportunidad propicias para el desarrollo económico como en el entorno de Atocha, el Abroñigal y Campamento.
Madrid es un foco de creación y promoción artística y cultural, abandonada a su suerte. Sin apoyos, sin estímulos a la contratación, sin infraestructuras adecuadas, muchos proyectos y creadores se ven abocados a irse de Madrid. Queremos fomentar la creación contemporánea, atender a los espacios alternativos, dialogar con el conjunto del sector cultural, fomentar el vasto legado patrimonial, vincular la infancia a los nuevos procesos culturales y abordar la diversidad cultural que ya existe en nuestros barrios. Queremos una ciudad culturalmente habitable y de referencia mundial.
Madrid necesita y nosotros impulsaremos una fuerte inversión en todo el deporte de base, en la mejora de sus infraestructuras, equipamientos, en el asesoramiento técnico y la promoción deportiva de nuestros menores y jóvenes.
Modernizar la administración municipal pasa por erradicar el caos administrativo, reforzar el papel del sector público en la gestión de las licencias y reimplantar el silencio administrativo positivo eliminado durante la pasada legislatura, incorporando de manera intensiva la administración electrónica.
Acercaremos la toma de decisiones a la gente, impulsando un verdadero proceso de participación ciudadana. Las Juntas Municipales deben transformarse en auténticos gobiernos de distrito con más competencias y recursos presupuestarios.
Convertir Madrid en una ciudad moderna, con auténtico tejido urbano en sus veintiún distritos, requiere también cambiar radicalmente la actual política fiscal municipal y la retirada de la tasa de basuras. Queremos una gestión más austera, transparente y eficiente de los recursos, donde el diálogo y la concertación con los agentes sociales y las asociaciones ciudadanas sea el paso previo en el diseño de las políticas.
Madrileños somos todos, los del Ayuntamiento y los de la Comunidad. Proponemos crear mecanismos de cooperación, garantizando la transferencia de competencias y presupuestos de la Comunidad hacia el Ayuntamiento, exigida por la especificidad de Madrid como doble capital del Estado y de la región.
Faltan dos años para las elecciones municipales y autonómicas. Este es el tiempo que tenemos para seguir dando a conocer a la ciudadanía unas alternativas de gobierno municipal solventes que logren ilusionar a las madrileñas y los madrileños, favoreciendo el cambio político. La ciudadanía nos reclama respuestas sinceras y honestas ante los problemas, y valentía y determinación para afrontar los retos en el horizonte inmediato. En la derecha, los madrileños ya saben lo que van a encontrar: un proyecto agotado, con valores hoy denostados, que antepone sus intereses al interés general, y cuyos dirigentes se valen de la ciudad y sus recursos para fines personales.
Los socialistas estamos listos para gobernar y transformar Madrid. Para convertir la política madrileña en un ejercicio de transparencia y austeridad, donde no haya lugar a la corrupción, al despilfarro y la ostentación. Haremos de la política madrileña una tarea de compromiso con la ciudadanía, de innovación e imaginación, rompiendo con la desidia y la resignación a la que se está induciendo a los vecinos de Madrid. Queremos demostrar nuestra ambición por sacar a Madrid de la pasividad, del tedio, del feísmo y de la atonía cultural a la que tan acostumbrados nos tiene la derecha. Nuestra vocación es promover la solidaridad y la participación social convencidos que las sociedades cohesionadas afrontan con más garantías, crisis económicas como la actual, y miran con más confianza el futuro.
Vamos a recuperar Madrid. Vamos a recuperar los valores de progreso que caracterizan al socialismo: el esfuerzo, la austeridad, el trabajo y el mérito, la solidaridad, la libertad, la igualdad y la justicia social. Valores que compartimos una amplia mayoría de madrileñas y madrileños. Valores y principios que nos permitirán volver a recuperar la ilusión por un futuro mejor.
jueves 15 de octubre de 2009
Artículo de Tomás Gómez
Madrid no debe ser Moscú
TOMÁS GÓMEZ 15/10/2009
Cuál sería el paisaje de una nación en la que la corrupción produjera réditos políticos a los sospechosos de cometerla? Hasta ahora tenemos que lanzar la mirada más allá de nuestras fronteras para percibir esa desoladora imagen. Si el contagio nos alcanzara, todos aquellos -políticos y ciudadanos- que creemos en la política como un instrumento capaz de cambiar la vida de las personas y hacerlas más felices habríamos empezado a caminar hacia un nuevo exilio. Esa catástrofe no va a ocurrir si permanecemos atentos y combativos en la denuncia constante del clima de tolerancia con los corruptos que, interesada o pasivamente, se intenta trasladar a la sociedad.
A pesar de sus gestos, Esperanza Aguirre está tocada directamente por la trama Gürtel
Las luces de alarma se encienden, no obstante, cuando estos días analizamos con absoluta estupefacción la receptividad que ha encontrado en muchos medios de comunicación, entre gran número de dirigentes del Partido Popular e incluso en destacados miembros de mi partido, la actuación de Esperanza Aguirre aceptando la salida de su grupo parlamentario de los tres imputados en la trama Gürtel. No salgo de mi asombro cuando observo que se la ha calificado como "referente de lo hay que hacer" o "ejemplo de actuación". Mal iríamos en el camino de la regeneración de lo público si confundiéramos la habilidad táctica para eludir responsabilidades que han venido siendo denunciadas constantemente por la oposición en Madrid, con la amnesia de la realidad.
Vamos a recordar. El "muñidor de la trama", Alberto López Viejo, defenestrado en el Ayuntamiento de Madrid por "ciertas dudas" sobre irregularidades en su gestión, fue rescatado por Esperanza Aguirre como persona de su máxima confianza a quien encarga la organización de todos sus actos como presidenta de la Comunidad y de los del PP, que ella también preside, hasta hace muy poco: febrero de 2009. El sumario evidencia un auténtico saqueo a las arcas públicas, a los impuestos de los ciudadanos, con el único objetivo de engrandecer una imagen política.
La mayoría de las facturas son insultantes. Dos tarimas para un acto con niños afectados por síndrome Down, 11.934 euros; 8.000 euros por dos jaimas que nunca se llegaron a instalar; escenario y atriles para un concierto de niños discapacitados, 10.525 euros; o el alquiler de 300 sillas para un concierto de villancicos, que no pueden ni deben costar 11.971 euros, por poner algunos ejemplos.
En ocasiones fue más caro el montaje del evento que el objeto del acto (subvenciones a entidades o convenios de colaboración) salvo que convengamos en que el auténtico objetivo era el propagandístico. Las facturas no sólo recibían el visto bueno de López Viejo, sino el de personas muy cercanas a la presidenta, como el ex viceconsejero de Inmigración, Carlos Clemente, o el todavía ejerciente viceconsejero de Presidencia e Interior, Alejandro Halffter. La habilidad táctica no puede ocultar la realidad de que Esperanza Aguirre, tardíamente quejosa del comportamiento de López Viejo, está tocada directamente por la trama de la corrupción.
Ella es la responsable de que estos presuntos delincuentes sean diputados, de que los ex alcaldes de Pozuelo y Boadilla hayan sido cabezas de lista electoral, de que se haya impedido a la oposición examinar los más de 360 expedientes de contratación de la trama Gürtel, y de que hoy sigan en su entorno de confianza más directa personas que dieron su visto bueno a auténticos robos. Los miles de folios aún sometidos al secreto del sumario pueden deparar muchas otras sorpresas.
Como responsable de la oposición socialista en Madrid, no me entusiasma, ni me deslumbra, que con su gesto Esperanza Aguirre intente sacarle los colores a Mariano Rajoy. Dejo esa actitud para quienes tienen una visión cortoplacista de la política, con el pensamiento puesto en hipotéticos réditos electorales. Allá Esperanza y Rajoy con sus querellas y su lucha de ambiciones. No hace falta ninguna finta de Esperanza Aguirre para considerar que el comportamiento del presidente del PP en esta crisis es sencillamente inaceptable y mediocre como dirigente político. Pero, desde luego, el comportamiento de Esperanza Aguirre no es mucho mejor. No es Esperanza Aguirre, pese a quienes se sienten seducidos por sus artificios, la que limpia la corrupción en Madrid, sino la responsable de la crisis política y ética que soporta esta comunidad.
No deseo hacer de la denuncia de la corrupción el eje fundamental de mi política en la oposición, pero no daré la espalda a la responsabilidad que tenemos en la denuncia y vigilancia de la acción de gobierno. Mi vocación es la de plantear alternativas y a eso he venido dedicando mi esfuerzo, por mucho que eso no tenga ni el morbo ni la incidencia mediática de otras concepciones al uso.
No puedo admitir, en silencio que sería cómplice, que se aplauda o se valide un comportamiento que algunos entienden como rentable en claves de confrontación electoral. Me niego a admitir que se extienda a Madrid la vergüenza de que un 66% de los ciudadanos crea que los rumores de corrupción que afectan a sus dirigentes son ciertos, pero siga respaldándolos con sus votos. Eso ocurre en Moscú, y parece que la ola polar amenaza ya nuestras costas. Hagamos una muralla.
Tomás Gómez es secretario general del PSM-PSOE.
TOMÁS GÓMEZ 15/10/2009
Cuál sería el paisaje de una nación en la que la corrupción produjera réditos políticos a los sospechosos de cometerla? Hasta ahora tenemos que lanzar la mirada más allá de nuestras fronteras para percibir esa desoladora imagen. Si el contagio nos alcanzara, todos aquellos -políticos y ciudadanos- que creemos en la política como un instrumento capaz de cambiar la vida de las personas y hacerlas más felices habríamos empezado a caminar hacia un nuevo exilio. Esa catástrofe no va a ocurrir si permanecemos atentos y combativos en la denuncia constante del clima de tolerancia con los corruptos que, interesada o pasivamente, se intenta trasladar a la sociedad.
A pesar de sus gestos, Esperanza Aguirre está tocada directamente por la trama Gürtel
Las luces de alarma se encienden, no obstante, cuando estos días analizamos con absoluta estupefacción la receptividad que ha encontrado en muchos medios de comunicación, entre gran número de dirigentes del Partido Popular e incluso en destacados miembros de mi partido, la actuación de Esperanza Aguirre aceptando la salida de su grupo parlamentario de los tres imputados en la trama Gürtel. No salgo de mi asombro cuando observo que se la ha calificado como "referente de lo hay que hacer" o "ejemplo de actuación". Mal iríamos en el camino de la regeneración de lo público si confundiéramos la habilidad táctica para eludir responsabilidades que han venido siendo denunciadas constantemente por la oposición en Madrid, con la amnesia de la realidad.
Vamos a recordar. El "muñidor de la trama", Alberto López Viejo, defenestrado en el Ayuntamiento de Madrid por "ciertas dudas" sobre irregularidades en su gestión, fue rescatado por Esperanza Aguirre como persona de su máxima confianza a quien encarga la organización de todos sus actos como presidenta de la Comunidad y de los del PP, que ella también preside, hasta hace muy poco: febrero de 2009. El sumario evidencia un auténtico saqueo a las arcas públicas, a los impuestos de los ciudadanos, con el único objetivo de engrandecer una imagen política.
La mayoría de las facturas son insultantes. Dos tarimas para un acto con niños afectados por síndrome Down, 11.934 euros; 8.000 euros por dos jaimas que nunca se llegaron a instalar; escenario y atriles para un concierto de niños discapacitados, 10.525 euros; o el alquiler de 300 sillas para un concierto de villancicos, que no pueden ni deben costar 11.971 euros, por poner algunos ejemplos.
En ocasiones fue más caro el montaje del evento que el objeto del acto (subvenciones a entidades o convenios de colaboración) salvo que convengamos en que el auténtico objetivo era el propagandístico. Las facturas no sólo recibían el visto bueno de López Viejo, sino el de personas muy cercanas a la presidenta, como el ex viceconsejero de Inmigración, Carlos Clemente, o el todavía ejerciente viceconsejero de Presidencia e Interior, Alejandro Halffter. La habilidad táctica no puede ocultar la realidad de que Esperanza Aguirre, tardíamente quejosa del comportamiento de López Viejo, está tocada directamente por la trama de la corrupción.
Ella es la responsable de que estos presuntos delincuentes sean diputados, de que los ex alcaldes de Pozuelo y Boadilla hayan sido cabezas de lista electoral, de que se haya impedido a la oposición examinar los más de 360 expedientes de contratación de la trama Gürtel, y de que hoy sigan en su entorno de confianza más directa personas que dieron su visto bueno a auténticos robos. Los miles de folios aún sometidos al secreto del sumario pueden deparar muchas otras sorpresas.
Como responsable de la oposición socialista en Madrid, no me entusiasma, ni me deslumbra, que con su gesto Esperanza Aguirre intente sacarle los colores a Mariano Rajoy. Dejo esa actitud para quienes tienen una visión cortoplacista de la política, con el pensamiento puesto en hipotéticos réditos electorales. Allá Esperanza y Rajoy con sus querellas y su lucha de ambiciones. No hace falta ninguna finta de Esperanza Aguirre para considerar que el comportamiento del presidente del PP en esta crisis es sencillamente inaceptable y mediocre como dirigente político. Pero, desde luego, el comportamiento de Esperanza Aguirre no es mucho mejor. No es Esperanza Aguirre, pese a quienes se sienten seducidos por sus artificios, la que limpia la corrupción en Madrid, sino la responsable de la crisis política y ética que soporta esta comunidad.
No deseo hacer de la denuncia de la corrupción el eje fundamental de mi política en la oposición, pero no daré la espalda a la responsabilidad que tenemos en la denuncia y vigilancia de la acción de gobierno. Mi vocación es la de plantear alternativas y a eso he venido dedicando mi esfuerzo, por mucho que eso no tenga ni el morbo ni la incidencia mediática de otras concepciones al uso.
No puedo admitir, en silencio que sería cómplice, que se aplauda o se valide un comportamiento que algunos entienden como rentable en claves de confrontación electoral. Me niego a admitir que se extienda a Madrid la vergüenza de que un 66% de los ciudadanos crea que los rumores de corrupción que afectan a sus dirigentes son ciertos, pero siga respaldándolos con sus votos. Eso ocurre en Moscú, y parece que la ola polar amenaza ya nuestras costas. Hagamos una muralla.
Tomás Gómez es secretario general del PSM-PSOE.
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